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Las Secciones Electorales Irregulares (SEI), una modalidad más del fraude electoral

Las Secciones Electorales Irregulares (SEI), una modalidad más del fraude electoral

 

Por Alfonso Velasco Hernández

 

 Principales reformas electorales 1824-1986

A partir del artículo 4 de la Constitución de 1824[1], México adoptó la forma de gobierno de república representativa popular federal, y, por el artículo 6 se establece la división del Supremo Poder de la federación para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. En ese entonces el sufragio era de tipo censitario, por tanto, la oligarquía se adjudica el derecho a votar y ser votada. Por el artículo 39 de la Constitución de 1857[2] se establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo, por tanto, todo poder público dimana del pueblo, lo que conlleva el derecho inalienable del pueblo de alterar o modificar la forma de su gobierno; el artículo 40 asienta que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, federal; y el artículo 34 dispone los requisitos para ser ciudadano, implícitamente este precepto conlleva el sufragio universal, para la época este hecho constituye un avance político significativo, cuando en Inglaterra, Estados Unidos y Francia, cuna de la “libertad y la democracia”, se mantenía el sufragio censitario. La Constitución de 1917[3] mantiene el fundamento de ambas constituciones, y las tres expresan implícitamente a la democracia como proceso histórico del pueblo mexicano. A lo largo de su historia el pueblo mexicano ha conquistado tanto los derechos políticos como civiles con las armas en la mano, derechos que  no han sido otorgados en las urnas, ni mucho menos son una graciosa concesión de la oligarquía, en sí, es producto de la lucha por la emancipación que el pueblo mexicano a librado contra sus opresores tanto autóctonos como extranjeros.

La renovación de los representantes populares no siempre se realizó en función del distrito electoral. Durante 153 años, de 1824 a 1977, las diputaciones se elegían por medio del “sistema electoral de cuotas”[4], la “cuota poblacional” para elegir un diputado propietario más que estar en función del censo general de población, respondía a la influencia de los grupos de poder con fuerte presencia territorial, poderes regionales, los cuales exigían cuotas de poder. Durante 109 años, de 1824 a 1933, la elección de diputados se efectuó cada dos años, y es a partir de la reforma del artículo 51 constitucional del 29 de abril de1933, que se establece la renovación de éstos cada tres años. Con la reforma al artículo 52 constitucional del 6 de septiembre de 1977 el sistema de cuotas cayó en desuso al establecerse:

 

·         El territorio nacional fue dividido en 300 distritos electorales uninominales.

·         Se establece la demarcación territorial (DT).

·         Se establece el sistema electoral mixto[5]:

ü  Por el principio de votación de mayoría relativa se eligen 300 representantes correspondientes a los distritos electorales uninominales.

ü  Por el principio de representación proporcional o listas regionales correspondientes a circunscripciones electorales se distribuyen 100 diputaciones en forma proporcional entre los partidos políticos.

 

El cuadro I muestra las principales doce reformas constitucionales en materia electoral realizadas de 1824 a 1986.

 

De los datos anteriores se desprende la siguiente escala de tiempo del sistema electoral mexicano (fig. 1).

 

 

La demarcación territorial

Aunque la demarcación territorial (DT) establece una “cuota poblacional” ésta está referida a los 300 distritos electorales uninominales en que fue dividido el territorio nacional, aspecto que marca la diferencia con respecto al “sistema electoral de cuotas”. El artículo 53 constitucional establece:

 

“La demarcación territorial de los 300 distritos electorales uninominales será la que resulte de dividir la población total del país entre los distritos señalados…”[6]

 

Sobre esta disposición se desprende la siguiente formula:

 

DT =   Censo General de Población y Vivienda_

300 distritos electorales uninominales

 

Asimismo dicho artículo establece que en ningún caso la representación de un Estado pueda ser menor de dos diputados de mayoría, en esta condición se encuentra Baja California Sur, Colima y Quintana Roo.

La importancia de la demarcación territorial radica en que norma que los 300 distritos electorales uninominales se determinen en función del censo, y de este modo equilibrar el valor real del voto emitido[7], es decir, que el voto emitido en el distrito (n) valga lo mismo que el voto emitido en el del distrito (n+1) al tenerse la misma cantidad de población por distrito para elegir un representante popular, lo que plantea la supuesta igualdad inherente al sufragio universal[8], y con ello evitar la sobrerepresentación del voto. Pese a los avances obtenidos ésta disposición legal no se cumple, la sobrerepresentación del voto se sigue dando no sólo a nivel distrito, sino a nivel sección electoral, esto implica:

 

ü  La demarcación territorial sólo es utilizada para determinar el número de distritos por entidad federativa, los cuales presentan diferentes cantidades de población, lo que equivale a establecer cuotas de poder territorial.

ü  El valor del voto no es el mismo para cada uno de los distritos electorales uninominales, ni en la sección electoral.

 

Sección electoral

De acuerdo al IFE la sección electoral es la delimitación territorial más pequeña dentro de la geografía electoral[9], la definición es imprecisa y esboza lo siguiente:

 

1.    Se presenta a la sección electoral como un problema de magnitud.

2.    A la Geografía Electoral se le reduce a una cartografía temática despojándola de su esencia crítica.

 

Los artículos 53 constitucional y 11 del COFIPE[10] tratan sobre las unidades territoriales electorales (figura 4), el distrito electoral uninominal y la circunscripción electoral, y sólo refieren a la sección y a la manzana electoral en forma implícita.

El artículo 191, párrafo 2 del COFIPE señala:

 

“La sección electoral es la fracción territorial de los distritos electorales uninominales para la inscripción de los ciudadanos en el padrón electoral y en las listas nominales de electores.”[11]

 

Aunque dicho artículo especifica la función fundamental de la sección electoral, siguen tratando a ésta como un problema de magnitud cuando constituye la unidad territorial electoral básica, lo que no es un asunto menor, pues es en la sección electoral en donde tiene su origen el padrón y la lista nominal de electores. Es la lista nominal el instrumento que permite al ciudadano emitir su sufragio para legitimar los poderes instituidos, y de esta manera dar paso a legalización de los mismos. El sufragio universal, como acto volitivo del pueblo, da fundamento al poder, se está en presencia de los principios de legitimidad y de legalidad, mientras el primero remite a la títularidad del poder, el segundo nos habla del ejercicio de éste. Ambos principios constituyen un binomio inherente, legitimidad/legalidad, que supuestamente es la esencia de todo régimen democrático. Cuando el poder se fundamenta en el fraude electoral, no sólo se violenta la voluntad del pueblo expresada en las urnas, sino que se está ante un poder ilegitimo e ilegal, por tanto se trata de un poder de facto, que no de jure, es decir, se opera un “pacífico” Golpe de Estado.

La sección electoral constituye la unidad territorial electoral básica, es el fundamento de la estructura territorial electoral, pues, es en ella donde tiene su origen la lista nominal, instrumento que permite legitimar, y con ello iniciar el proceso de legalizar a los poderes instituidos. Por tanto, a la sección electoral no se le puede reducir a un problema de magnitud.

 

Clasificación de las secciones electorales

A partir del año 2002 el Registro Federal de Electores (RFE) implementó una clasificación de las secciones electorales sobre la base de 22 problemáticas que influyen en la integración de las mesas directivas de casilla, a la cual denominó secciones electorales de atención especial[12]. En dicha clasificación se trata lo referente a las secciones electorales con menos de 50 electores, pero no así en el caso de las que tiene más de mil 500. Independiente de la problemática presente en las secciones electorales en la instalación de casillas, existe la necesidad de establecer la clasificación de éstas sobre su fundamento legal.

El artículo 191 párrafo 3 del COFIPE, dispone: Cada sección tendrá como mínimo 50 electores y como máximo 1,500; pese a la contundencia de la norma esta no se cumple, mientras que el artículo 239, párrafos 1 y 3, establecen:

 

“1. En los términos del artículo 191 del presente Código, las secciones en que se dividen los distritos uninominales tendrán como máximo 1,500 electores.

2…

3. Cuando el crecimiento demográfico de las secciones lo exija, se estará a lo siguiente:…” [13]

 

Aparentemente los párrafos citados son complementarios, lo que no es así, pues, mientras el primero dispone como máximo mil 500 electores, el tercero sienta las bases a la violación de esa disposición. Prever es fundamental, las incongruencias y disfuncionalidades del COFIPE son origen de “lagunas legales” que dan paso a la violación de la ley. En materia electoral al referirse al crecimiento demográfico, sin hacer los matices correspondientes con la dinámica del electorado, constituye una indefinición más, aspecto que sienta las bases a dos tipos de secciones de acuerdo a su fundamento legal:

 

Ø Las Secciones Electorales Regulares (SERE) las cuales cumplen con la disposición legal teniendo como mínimo 50 electores y como máximo mil 500.

Ø Y las Secciones Electorales Irregulares (SEI) mismas que violan dicho precepto al tener menos de 50 electores y más de mil 500.

 

Pese a que el fundamento legal establece el mínimo y el máximo de electores en la sección electoral, éste es violado sobre la base del crecimiento demográfico, crecimiento que a la vez es el sustento legal con que se justifican la presencia de las secciones electorales irregulares.

 

“Secciones fuera de rango

El IFE denomina a las secciones electorales con más de mil 500 electores como secciones fuera de rango[14], producto del crecimiento natural de la población[15]. Argumentos por demás cuestionables, pues, lejos de resolver la problemática en ellos inmersos se minimizan sus consecuencias.

El espacio electoral tiene su propia dinámica, como la tienen el espacio social, el espacio económico, el espacio político, etc., es claro que el crecimiento demográfico es determinante en cada uno de estos. ¿Quién puede argumentar lo contrario? La dinámica demográfica nos remite al crecimiento demográfico, por tanto la dinámica del electorado implica el crecimiento del electorado. ¿Hablar de crecimiento demográfico es hablar de crecimiento del electorado? Es indiscutible que el crecimiento del electorado es producto de los fenómenos demográficos, pero éste responde a la dinámica propia del electorado en la sección electoral pudiendo crecer o decrecer de acuerdo a dichos fenómenos. Aunque la condición de habitante conlleva la condición de ciudadanía estas son distintas, de ahí que hablar del crecimiento del electorado nos remite a un fenómeno específico, lo electoral, lo que difiere con el crecimiento demográfico, pese a su relación. Entre ambos crecimientos existe una diferencia sustancial, la cual no se puede ni se debe soslayar ya que con el argumento del crecimiento demográfico se puede estar enmascarando una posible acción dolosa, máxime cuando el poder en México se ha fundamentado, y se sigue fundamentando, en el fraude electoral. Aunque el COFIPE no habla de crecimiento del electorado implícitamente si lo refiere al normar el mínimo y el máximo de electores que debe tener la sección electoral.

Como se observa en la figura 5 el crecimiento del electorado está acotado, esto implica que se norma, se conviene, valga la repetición, no es producto del “crecimiento natural de la población”. Es el acuerdo político, traducido a norma, el que establece el crecimiento del electorado en la sección electoral. Por tanto, el espacio electoral (unidades territoriales electorales: circunscripción, distrito, sección electoral y manzana electoral) es regulado, es producto de un convenio político, no es arbitrario ni mucho menos natural. El número de electores en la sección, siendo producto de un acuerdo, éste puede variar por acuerdo, no así el crecimiento demográfico. Esta diferencia es sustancial.

 

 

Pese a la contundencia del artículo 191 del COFIPE, y dado el programa de reseccionamiento del RFE se presentan secciones con más de mil 500 electores, ¿en base a qué, o por qué, se presentan éstas? Retomando el artículo 239 en su párrafo 3, inciso (a) del COFIPE, se especifica:

“En caso de que el número de ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores correspondiente a una sección sea superior a 1,500 electores…”[16]

 

La expresión en caso de que supuestamente está previendo “algunos casos excepcionales” que se pueden presentar debido al “crecimiento demográfico”, y, por tanto, no cumplan la norma; y ese sea superior, remite a la generalidad del fenómeno, pero, al no especificarse sus posibles límites se abre un enorme espectro a la ilegalidad, en este caso dicha expresión se traduce en la norma en detrimento de los derechos de los ciudadanos. De esta manera se da paso a la sobrerepresentación del voto a nivel sección electoral. Por tanto, la estipulación en caso de que…sea superior a 1,500, constituye una indefinición negativa haciendo al precepto confuso y contradictorio dando originando a una laguna legal; por una parte, se establece que la sección electoral tendrá como máximo 1,500 electores; y por otra, se niega dicha disposición. Esta irregularidad legal da fundamento a las Secciones Electorales Irregulares (SEI).

Como ya se indico, para el IFE las secciones electorales con más de mil 500 electores son “secciones fuera de rango”. El “crecimiento natural de la poblacional” no explica por sí mismo el origina de este tipo de secciones, puesto que el mínimo y el máximo de electores que debe tener la sección electoral es producto del convenio político, no es algo natural. Pero, ¿qué implica hablar de rango? Hablar de rango remite a la:

 

Amplitud de la variación de un fenómeno (su mínimo y su máximo); al status social; a la jerarquía económica, política, militar (gradus, us, m. grado; ordo, inis, m. orden).

 

Ese “fuera de rango” no caracteriza al fenómeno que pretende describir, pues, enmascara la condición legal de las secciones electorales fuera de la ley, reduciendo la violación de ésta a un problema de magnitud producto del “crecimiento natural de la población”. El hecho de que se esté violando la ley, al rebasar el máximo de electores que debe tener la sección electoral, no es un problema técnico, ni mucho menos es un asunto sin trascendencia alguna. Pero, ¿cuál es el universo de ese “fuera de rango”?

 

Saturación del electorado / déficit seccional

De los proceso electorales realizados de 1991 al 2009 se tienen los siguientes datos (cuadro V).

 

 

En el estadístico no se incluyen la información de las casillas especiales. En este ejerció no se consideraron las casillas especiales, pues, éstas no tienen una relación territorial con la sección electoral, y el número de las mismas se determina por acuerdo político. Los incrementos de las variables indicadas en el cuadro 5, correspondientes al periodo de 1994-2009, son los señalados en el cuadro 6.

 

 

En 15 años la población total en México presenta un incremento de 18 millones 645 mil 817 habitantes, esto representa un crecimiento anual de un millón 243 mil 54 habitantes; en el mismo periodo la lista nominal aumentó 31 millones 741 mil 728 electores, es decir, al año se incorporaron a la lista nominal nacional dos millones 116 mil 115 electores, esto implica:

 

Primero. La población en México está envejeciendo.

Segundo. El incremento de la lista nominal es mayor al incremento de la población en 13 millones 95 mil 911 electores; existiendo una relación habitante / elector de 1 es a 1.70235115, es decir, por cada habitante nacido se incorporó a la lista nominal 1.70235115 electores (figura 6).

 

 

Tercero. Al ser mayor el incremento de la lista nominal con respecto al incremento poblacional esto demuestra que las “secciones fuera de rango” no se deben al “crecimiento natural de la población” sino al crecimiento inducido del electorado.

 

Por otra parte, el comportamiento de los incrementos de las secciones electorales y casillas es el siguiente (figura 7).

 

 

Del grafico destacan el incremento de las casillas contiguas, no debiendo perderse de vista las casillas extraordinarias[20], pues, aunque su número es menor experimentan el mayor incremento porcentual de las casillas. La instalación de las casillas contiguas se sustenta en el artículo 239, párrafo 3, inciso (a) que a la letra dice:

 

“... se instalarán en un mismo sitio o local tantas casillas como resulte de dividir alfabéticamente el número de ciudadanos inscritos en la lista entre 750[21].

 

La frase…tantas casillas como resulte…es una más de las incongruencias y disfuncionalidades del COFIPE. Respecto al total de secciones electorales a nivel nacional en 1994 habían 63 mil 419, mientras que para el 2009 fueron 64 mil 842, esto representa que en 15 años se crearon mil 423 secciones electorales, asimismo llama la atención el incremento que han tenido las casillas contiguas, pues en 1994 se instalaron 30 mil 682 y para el 2009 fueron 68 mil 418, teniéndose un incremento de 37 mil 735 que en términos relativos constituye el 122.99% de incremento. Estos datos son significativos pues ponen de manifiesto que las autoridades electorales han priorizado el incremento de las casillas contiguas, así como parte de las extraordinarias, en lugar de la creación de secciones electorales. ¿Por qué?

En el periodo de 1994 al 2009 se incorporaron a la lista nominal 31 millones 741 mil 728 electores, en esos 15 años se crearon tan sólo mil 423 secciones, una cifra importante, pero insuficiente a la incorporación de ciudadanos a la lista nominal nacional. Si se toma literalmente el fundamento legal que establece el máximo de mil 500 electores por sección electoral, y considerando el incremento del padrón o de la lista nominal –de acuerdo al dato con que se disponga- se está en condiciones de determinar la expresión para calcular el total de secciones electorales que se requieren en función de dicho incremento:

 

                                                                TSR =    CPeLn   ´….ec. 2

                                                                              MaEs

 

De donde:

 

TSR: Total de secciones electorales requeridas.

CPeLn: Crecimiento del padrón o lista nominal en un periodo (x)

MaEs: Máximo de electores por sección electoral (art. 191 del COFIPE)

 

En el periodo 1994-2009 el CPeLN fue de 31 millones 741 mil 728 electores, en este caso se tiene el dato de la lista nominal, sustituyendo valores en la ec. 2:

 

TSR = 31,741,728 electores / 1,500 electores por sección

TSR = 21,161 secciones


De acuerdo al crecimiento del electorado, que no el poblacional, en los 15 años transcurridos se debieron haber creado, por lo menos, 21 mil 161 secciones electorales, más en cambio se han creado mil 423, tan sólo el 6.72% del total requerido. Aun considerando, sin conceder, el “crecimiento natural de la población”, en ese periodo fue de 18 millones 645 mil 817 habitantes se debieron haber creado, por lo menos, 12 mil 431 secciones electorales. Ahora bien, al considerar que al año se incorporan a la lista nominal dos millones 116 mil 115 electores se tiene que por año se debieron haber creado mil 411 secciones; con el programa de reseccionamiento el IFE ha creado tan sólo en 15 años mil 423 secciones, es decir, las secciones que se requieren por año. El dato es de la mayor importancia, pues esto significa:

 

  •  Dado el incremento anualmente del padrón y lista nominal nacional el programa de reseccionamiento debe realizarse en forma paralela a éste.
  • Se presenta un enorme rezago en la creación de secciones electorales, por lo que se está ante un déficit seccional de gran magnitud.

 

Al no realizarse el reseccionamiento conforme se opera la incorporación del electorado se establecen las condiciones para que el “crecimiento natural de la población” determine la dinámica en la sección electoral, dando como resultado la saturación del electorado en la sección electoral, lo que presupone un crecimiento inducido del electorado. Por otra parte, como ya se señaló, valga la repetición, en 15 años el IFE ha creado tan sólo mil 423 secciones cuando en ese tiempo se debieron haber creado 21 mil 161 secciones electorales, es decir, que para el 2009 deberían haber a nivel nacional como mínimo un total de 84 mil 580 secciones, esto implica un déficit seccional de 19 mil 738 secciones electorales (figura 8).

 

 

Es de subrayar que la saturación del electorado y el déficit seccional se encuentran estrechamente unidos, se está en presencia de una relación inherente saturación del electorado / déficit seccional (figura 9), siendo ésta el origen de las “secciones fuera de rango”, en términos llanos son secciones fuera de ley, no siendo un asunto menor, ni mucho menos se trata de un problema de magnitud, pues, se está ante un problema en donde queda en entredicho la legitimidad y la legalidad de los poderes instituidos.

 

El déficit seccional se empezó a generar a partir de 1995[22], pues, el programa de fotocredencialización 1992-1994 se realizó a partir de un nuevo padrón electoral al que se denominó padrón cero sobre la base de un nuevo seccionamiento a nivel nacional, el cual se encuentra vigente. Pese a que el IFE cuenta con el programa de reseccionamiento, este es inoperante ante la enorme cantidad de ciudadanos que se incorporan anualmente al padrón, por tanto año con año el problema lejos de solucionarse se agudiza (figura 10).

 

En el periodo de 1994-2009 se incorporaron a la lista nominal 31 millones 741 mil 728 electores, en promedio al año se incorporaron al año dos millones 116 mil 115 electores; si consideramos que la sección electoral puede tener hasta mil 500 electores se debieron haber creado al año, por lo menos, mil 411 secciones, por tanto, para el proceso electoral 2009 se debieron haber establecido 21 mil 161 secciones, más en cambio en 15 años las autoridades electorales, a través del programa de reseccionamiento, creó tan sólo mil 423, por lo tanto se presenta un déficit seccional para el 2009 de 19 mil 738 secciones. El programa de reseccionamiento está diseñado para atender las secciones “fuera de rango” y no para la incorporación anual de ciudadanos al padrón electoral. ¿A qué obedece esta política de IFE? O bien, simplemente, ¿debemos hacer caso omiso de este hecho?

Como ya se señaló, el déficit seccional se encuentra directamente relacionado con la saturación de electores en la sección electoral, por lo que el “fuera de rango” justifica la instalación de un número excesivo de casillas electorales enmascarando así el abismal déficit seccional (figura 11).

 

11

 

Como se observa el IFE ha priorizado el incremento de casillas en lugar de crear nuevas secciones electorales ¿por qué? Es de subrayar que el principal incremento de casillas se da en las SEI.



[1]Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, 4de octubre de 1824, http://www.bibliojuridica.org/libros/4/1671/35.pdf constitucion _1824, fecha de consulta: 25 de marzo de 2010

[2] Constitución Política de la República Mexicana, 12 de febrero de 1857, http://www.juridicas.unam.mx/infjur/leg/conshist/pdf/1857.pdf, fecha de consulta: 25 de marzo de 2010.

[3] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que Reforma la del 5 de febrero de 1857. http://www.bibliojuridica.org/libros/2/594/18.pdf, fecha de3 consulta 30 de marzo de 2010.

[4] Lo denomino así porque se establece una cantidad de habitantes, “cuota poblacional”, para la elección de un diputado propietario.

[5] De 1977 a 1986 la Cámara de Diputados estuvo conformada por 400 representantes, la actual propuesta del PRI y del PAN  de reducir 100 diputaciones y pasar de 500 a 400 diputados, tiene la finalidad de lograr obtener la mayoría en dicha Cámara, pues, el partido que obtenga 200 diputados por el principio de mayoría relativa, y con un diputado más se lograría ese objetivo. En la actualidad para tener el control de esa Cámara se requieren 251 diputados.

 

[6] Constitución Mexicana, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf, Fcha de consulta: 11 de mayo de 2009.

[7] Méndez, Ricardo y Molinero, Fernando, Geografía y Estado introducción a la Geografía Política, Madrid, Cincel, 1988, p. 67.

[8] Ibidem, p. 72.

[9] S. a., Guía de Estudio para los aspirantes a ocupar cargos de supervisor electoral y capacitador-asistente electoral, proceso electoral federal 2008-2009, México, IFE, 2008, p. 5.

[10] Código Federal de Instituciones Y Procedimientos Electorales, (Vigente al 4 de diciembre de 2008), http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/4.htm?s, fecha de consulta: 19 de enero de 2009; Artículo 11. 1. La Cámara de Diputados se integra por 300 diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales, y 200 diputados que serán electos según el principio de representación proporcional, mediante el sistema de listas regionales votadas en circunscripciones plurinominales. La Cámara de Diputados se renovará en su totalidad cada tres años. 2. La Cámara de Senadores se integrará por 128 senadores, de los cuales, en cada Estado y en el Distrito Federal, dos serán electos según el principio de votación mayoritaria relativa y uno será asignado a la primera minoría. Los 32 senadores restantes serán elegidos por el principio de representación proporcional, votados en una sola circunscripción plurinominal nacional. La Cámara de Senadores se renovará en su totalidad cada seis años. 3. Para cada entidad federativa, los partidos políticos deberán registrar una lista con dos fórmulas de candidatos a senadores. La senaduría de primera minoría le será asignada a la fórmula de candidatos que encabece la lista del partido político que, por sí mismo, haya ocupado el segundo lugar en número de votos en la entidad de que se trate. Asimismo deberán registrar una lista nacional de 32 fórmulas de candidatos para ser votada por el principio de representación proporcional. 4. En las listas a que se refieren los párrafos anteriores, los partidos políticos señalarán el orden en que deban aparecer las fórmulas de candidatos.

[11] Código Federal de Instituciones Y Procedimientos Electorales, (Vigente al 4 de diciembre de 2008), http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/4.htm?s, fecha de consulta: 19 de enero de 2009.

[12] Llama la atención que en dicha clasificación se encuentran las secciones ubicadas en zonas con presencia de grupos armados o paramilitares, esta clasificación presupone que el IFE puede estar realizando tareas de inteligencia, lo que sería grave. No se puede dejar de lado la utilización del padrón electoral, así como el censo del INEGI de 1990, con fines de tareas de inteligencia política y militar, que sirvieron de base a la ofensiva militar contra el EZLN en Chiapas en febrero de 1995. Ni mucho menos se debe minimizar la utilización de las bases de datos del RFE en el proyecto de la cédula de identidad que impulsaba el gobierno de Felipe Calderón, lo que presupone acciones de control social en el ámbito de la llamada seguridad democrática, siendo claros indicios de un Estado fascistoide producto de un poder emanado del fraude electoral.

[13] Código Federal de Instituciones Y Procedimientos Electorales, (Vigente al 4 de diciembre de 2008), http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/4.htm?s, fecha de consulta: 19 de enero de 2009.

[14] IFE, Junta General Ejecutiva, sesión extraordinaria del 12 de mayo de 2004, http://www.ife.org.mx/documentos/TRANSP/docs/jge/2004/jae120504.pdf, p. 11. Fecha de consulta: 11/mayo/2010.

[15] IFE, Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores, Marco Geográfico Electoral Mexicano, Mayo 2008, http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/Principal/NoticiasAvisos/NoticiasAvisos-2008/Noticias2008-anexos/MarcoGeograficoElectoralMexicano.pdf, p. 34. Fecha de consulta: 15/mayo/2009.

[16] Código Federal de Instituciones Y Procedimientos Electorales, (Vigente al 4 de diciembre de 2008), http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/4.htm?s, fecha de consulta: 19 de enero de 2009.

.

[17] Las población total del proceso electoral del 2000 corresponde al Censo General de Población y Vivienda, 2000; las correspondientes a los otros procesos son cifras aproximadas calculadas a partir del crecimiento anual de los conteos de Población y Vivienda, 1995 y 2005 sobre la base del Censo de 2000 del INEGI.

[19] El párrafo 3, del artículo 154 del COFIPE, establece que en cada sección electoral se instalara una casilla, a este tipo de casilla se le denomina casilla básica, lo que implica que el total de casillas básicas es igual al total de las secciones electorales. La excepción a esta disposición las constituyen las casillas contiguas, las especiales y las extraordinarias mismas que se norman por los párrafos 3, 4 y 5 del artículo 239 de dicho código.

[20] En el proceso electoral de 1991 en las casillas extraordinarias se operó parte del fraude electoral; en 1994 se autorizaron mil 627 y para el 2009 estas fueron cinco mil 143, se presenta un incremento de tres mil 516, que en términos relativos constituye un incremento  del 216.10%.

[21] Código Federal de Instituciones Y Procedimientos Electorales, (Vigente al 4 de diciembre de 2008), http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/4.htm?s, fecha de consulta: 19 de enero de 2009.

[22] Debido a que no se cuenta con cortes del padrón de 1995, se tomaran como base la información de 1994.

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